Desde que comencé con mis talleres de decoración de galletas ha habido una duda que se repite con frecuencia.

Y es que todas mis alumnas se muestran interesadas, no solo en mi técnica, sino en qué tipo de glasa utilizo para decorar mis cookies pues siempre tienen los mismos problemas:pintan y la glasa se corroe, no seca bien, sus flores se derriten prácticamente o tus letras y filigranas quedan pochas y sin ninguna gracia.

Claro, con razón, muchas dicen sentirse inseguras, tiran la toalla y vuelven al fondant ¿te suena de algo toda esta cantinela?

Por eso, ante su insistente pregunta mi respuesta es siempre la misma: depende. Y no, no depende de según como se mire, como dice la famosa canción, sino de algo mucho más sencillo.

Ya en los posts dedicados a los básicos de la decoración de galletas te contaba el ABC de la glasa: la receta principal y las consistencias. También vimos, las herramientas que necesitamos para glasear una galleta, cómo planificar los colores, la inspiración cromática o como crear paletas cómo hacer negros o rojos (los peleones).

Todo esto, es nuestro pequeño manual galletero que tenemos guardado en nuestra mochila y que nos aporta los conocimientos necesarios para, de una vez por todas hacer lo que mas nos gusta que es decorar nuestras galletas.

Hoy sin embargo, lo que me propongo es contarte qué tipos de royal icing suelo usar y para qué. Para que lo tengas claro desde el principio, experimentes y le pierdas el miedo de una vez por todas.

Pasamos a la acción ¿tienes lápiz y papel?

Básicamente, todo este asunto de ingeniería galletil se reduce a: usar una glasa u otra en función de qué técnica de decoración vamos a emplear. Las he separado en tres grandes grupos: Pintura, Decoración en glasa y Acentos.

¿Porqué hago esta distinción? porque he llegado a la conclusión de que no siempre un solo tipo de glasa se adapta a mis necesidades decorativas. No es estrictamente necesario usar diferentes glasas, pero si muy recomendable, ya que se obtienen resultados más profesionales.

Hecha esta pequeña aclaración, vamos al lio:

Pintura

La técnica de pintura es muy bonita, relajante sí, pero para que el acabado sea bueno tenemos que dedicarle alguna que otra horita de trabajo. Esto implica que debemos castigar la glasa: brochazo va, brochazo viene, agua, vodka y un largo etcétera de acciones que pueden estropearnos el trabajo si no tenemos un buen lienzo.

¿Qué queremos?

Una glasa brillante, lisa, firme, lo más resistente posible. Queremos que cuando seque no sea porosa, que no se consuma y que no termine por disolverse con cada gotita de colorante que usamos.

¿Qué podemos usar? 

Cualquier preparado para glasa. Yo empecé con el de Funcakes y no lo cambio por nada del mundo. También he probado recientemente el de Tate+Lyle y debo decir que es excelente.

Decoración en glasa, como volúmenes 2D, texturas, etc.

Estas técnicas son mas inmediatas: preparamos los colores de la glasa y cubrimos la galleta con una o mil capas, sin más. Normalmente no cubriremos esta glasa con colores, ni tendremos segundas oportunidades de cubrir imperfecciones.

¿Qué queremos?

Una glasa esponjosa, que al secar tenga bordes limpios y lisos.

¿Qué podemos usar?

En este caso es muy recomendable usar la receta de azúcar glass + polvo de merengue. Eso sí, ¡olvídate del azúcar glass de Termomix y otros sucedáneos! mejor usa azúcares bien refinados, como el de Tate+Lyle. Acabarás blanca hasta la coronilla, pero vale la pena. La receta es bien sencilla:

  • 1 kg. azúcar glass
  • 60 gr. polvo de merengue
  • 130 ml. de agua

Acentos, como flores, filigranas etc.

Los toques decorativos finales son más importantes si cabe que la propia decoración en si porque ¿quien no ha oído eso de que los complementos hacen al look

¿Qué queremos? 

Una glasa elástica, que no se rompa por el camino, capaz de estirarse para una filigrana o de permanecer firme y estática cuando queremos hacer rositas.

¿Qué podemos usar?

Aquí he comprobado que son insuperables los royal icing elaborados con albúmina. Mi receta favorita es la usada por dos grandes de la decoración con glasa como son Eddie Spence o Rosa Maria Escribano:

  • 1 kg. azúcar glass
  • 30 gr. de albúmina
  • 150 ml. de agua (tibia)

Existe una versión, que he descubierto hace poco y que es la empleada por increíbles galleteras húngaras como Tunde’s Creations , con claras de huevo y Maizena:

  • 500 g. azúcar glass
  • 2 claras de huevo frescas
  • 1 cucharadita (tbsp) de zumo de limón
  • 1 cucharadita (tbsp) de Maizena

Aunque en este ultimo caso, ya sabes, tienes que tener la precaución de usar huevos bien frescos y consumir la glasa antes de tres días.

Sea cual sea la glasa que uses, debes respetar siempre el tiempo y la velocidad de batido (7-8 minutos, velocidad baja), ¿ok?

[ACTUALIZACIÓN: Cuando escribí este post aún no sabía de la existencia de la maravillosa glasa 100% sin huevo ¿te atreves a descubrirla conmigo y a jugar con ella? Sigue este enlace para royal icing vegano y descubre lo fantástica que es]

Si tenias dudas respecto a la glasa, hoy ya quedan un poquito mas despejadas ¿verdad

Ahora es tu turno: ¿qué tal si me cuentas cuál usas tu? ¿qué problemas te has encontrado a la hora de preparar tu royal icing? ¿conocías alguna de estas tres opciones? ¡Te espero en los comentarios!